Perú cuenta con un territorio altamente heterogéneo, las regiones naturales Costa, Sierra y Selva tienen una correspondencia biogeográfica relacionados con el clima y la biodiversidad; en dicho territorio interactúan diversas actividades como las mineras,forestales, agrarias, pesqueras, etc. Los conflictos territoriales en estas regiones por ocupación y uso del suelo generan daño en los ecosistemas, desarrollo desigual, falta de competitividad, pobreza, vulnerabilidad, planificación desordenada, amenaza natural y antrópica. (INEI, 2008).

Según el Censo Nacional de Población y Vivienda del año 2007 realizado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) la franja costera representa el 7.5% del territorio nacional y vive el 54.6% de peruanos, la sierra representa el 30.5% del territorio y vive el 32% y la selva representa el 62% del territorio y tan solo vive el 13.4%. Por otro lado, según la misma fuente de información, los centro urbanos representan el 75.9% de la población nacional, mientras que los centro poblados rurales representan el 24.1% de la población empadronada. Ante la realidad expuesta por las estadísticas mencionadas, es evidente la necesidad de contar con instrumentos de planificación territorial que permitan un adecuado desarrollo sostenible. Sin embargo, según el Banco Mundial, sólo 8 distritos de un total de más de 1860 (530 urbanos) cuentan con catastros completos y actualizados, además, menos del 20% de distritos urbanos cuentan con instrumentos de planificación actualizados. (Banco Mundial, 2014).

Para la elaboración de estos instrumentos es fundamental el papel de la cartografía, siendo ésta la ciencia, arte y tecnología para representar el paisaje terrestre mediante mapas, planos o cartas, definición según el Reglamento del Sistema Nacional de Catastro Predial (SNCP); siendo el Instituto Geográfico Nacional (IGN) la entidad rectora de la cartografía básica en el Perú. No obstante, el avance de cartografía para instrumentos de planificación urbana y rural en el país es pobre debido al poco o nulo interés político y al escaso apoyo económico de parte de las instituciones públicas. Por tal motivo, según información indicada por el IGN, hasta la fecha sólo se ha realizado la cartografía a escala urbana en 52 distritos a nivel nacional mediante convenios con los gobiernos locales y con el Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (COFOPRI).

Por otra parte, la cartografía a escala rural la viene realizando la Dirección de Saneamiento de la Propiedad Agraria y Catastro Rural adscrita al Ministerio de Agricultura mediante el Proyecto de Titulación y Registro de Tierras (PTRT) cofinanciado con el Banco Interamericano de Desarrollo-BID, el cual aún tiene poco avance.

Finalmente una de las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), al cual Perú ansía pertenecer, es mejorar las definiciones estadísticas y el sistema de estadísticas territoriales, haciendo hincapié en desarrollar definiciones estadísticas armonizadas de las zonas urbanas y rurales y ampliar el sistema de estadísticas territoriales. Siendo de vital importancia para lograr dichos objetivos contar con una cartografía actualizada.

1. Ámbito Urbano

El área urbana es donde se concentra la mayoría de población en el país y se desarrollan diversos proyectos de inversión a pesar de su pequeña extensión, por tal razón, es necesario tener una planificación ordenada y sostenible para que las actividades económicas sean compatibles con la zonificación del territorio. Se debe tener en cuenta que el crecimiento poblacional en las áreas urbanas se ha ido incrementando a lo largo de los años en forma desordenada que da como resultado la mala ubicación de asentamientos humanos en zonas potenciales de riesgo, siendo éstos vulnerables ante los desastres naturales que ocurren en el país.

El arquitecto José Canziani Amico precisa lo siguiente en el artículo “El reto es recuperar el territorio” para la revista Puente en junio de 2017 a raíz de lo acontecido en el norte del país:“…nuestro país ha sufrido momentos terribles con el creciente fenómeno del Niño. Se han perdido vidas, miles de personas han resultado damnificadas y los daños materiales en bienes e infraestructura han sido cuantiosos. Una constatación crítica compartida es que buena parte de estos daños han sido generados por la desordenada y creciente ocupación territorial en zonas de riesgo frente a los fenómenos naturales, así como por la acelerada pérdida de los imprescindibles vínculos relacionados con la memoria y el cuidado del territorio…”

La crítica dura y realista que realiza en la publicación mencionada tiene énfasis en la poca importancia que las autoridades locales le dan al territorio, y en este caso no se debe dejar de criticar el papel de la población, ya que ésta debe exigir a sus gobernantes la inclusión de propuestas que tomen en cuenta el desarrollo territorial. En la actualidad, no se han identificado proposiciones de parte de los postulantes a las alcaldías que tengan relación con la planificación del territorio.

Es evidente entonces, que se necesita promover la importancia de contar con un plan para las áreas urbanas, siendo la cartografía el insumo básico para permitir identificar las potencialidades y las limitaciones del territorio, así como las áreas ubicadas en zonas de peligro y las áreas vulnerables a éstos, y así planificar de forma ordenada la expansión urbana y evitar o reducir las pérdidas humanas y materiales.

Existen iniciativas en el sector público, privado y la academia para generar instrumentos que permitan tomar decisiones en el territorio, por ejemplo, se puede resaltar el libro “Inversión sin planificación” del 2017 publicado por el Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE) y escrito por los economistas Álvaro Espinoza y Ricardo Fort por el cual identifican barrios urbanos vulnerables que se caracterizan principalmente por haberse originado mediante la ocupación espontánea, informal y fragmentada del territorio alrededor de las grandes ciudades (GRADE, 2017).

En el mencionado libro realizan un análisis que determina un universo de 41 distritos donde existen este tipo de barrios, llamados también BUV, basándose en las siguientes condiciones: I) bajos niveles de acceso a agua potable de red pública, II) altos índices de vivienda inadecuada, III) alta densidad y IV)cantidad de migrantes que existen en cada ciudad. En las zonas determinadas en este universo, todos ubicados en ciudades principales, reside el 46% de la población urbana del país. (Ver anexo 1).

2. Ámbito Rural

Por otro lado y no menos importante, las áreas rurales poseen gran riqueza de recursos naturales y paisajes o escenarios culturales que se ven afectados por las actividades que explotan los recursos suelo, agua, vegetación, etc. Siendo el principal problema en el ámbito rural la superposición de derechos de uso del territorio. Pero como evitar dicha superposición si ni siquiera se posee una cartografía actualizada de las actividades que se realizan en las zonas rurales que permita definir los límites territoriales. Cabe mencionar que existen usos que pueden coexistir y compatibilizar en una misma zona, siempre y cuando no afecten los recursos naturales, el paisaje cultural y el desarrollo de la población. (Ver anexo 2).

Bien lo detalla el arquitecto José Canziani Amico en Paisajes Culturales y Manejo Territorial: “…el desarrollo civilizatorio en el Perú, se expresa en la conformación de una serie de diversos Paisajes Culturales. Cada uno de estos expresa la singular generación de Zonas de Producción, dirigidas a modificar las condiciones naturales existentes para hacer posible en ellas el Desarrollo Territorial, con especial énfasis en la producción agrícola y pecuaria…”

Según el texto, la presencia de actividades de producción en las zonas naturales es inevitable, ya que éstas hacen posible el desarrollo territorial sostenible siempre y cuando no afecten ni vulneren el valor paisajístico. Finalmente, el problema se agranda cuando las instituciones públicas rectoras de dichas actividades no coordinan entre ellas, generando así, un cuello de botella enorme cuyo resultado es la destrucción de nuestro más grande recurso: el natural.

Fuente: Google

Anexo 1. Distritos con mayor concentración de barrios urbanos vulnerables en el Perú

Elaboración y Fuente: Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), Inversión sin planificación, pág.165

Anexo 2. Catastros temáticos y superposición de derechos

Elaboración: CNCF. Fuente: SERNANP, Perú Petro, SERFOR, CULTURA, INGEMMET, COFOPRI.

Nota: Los datos espaciales se recopilaron de las páginas institucionales o proporcionadas por las entidades. Esta información es referencial y está sujeta a modificaciones.

Posteado por Juan Pablo Ampuero Izquierdo
07 de Febrero del 2019